Desayunos energéticos

Después de unos días de descanso en Semana Santa, ¡ahora toca volver a la rutina! Si quieres recuperarte de tus vacaciones, hay que empezar por el principio: un buen desayuno energético! De esos que te cargan las pilas, que te sacan una sonrisa y que te dan fuerzas para todo el día. Y, además, desayunar en abundancia y de forma equilibrada hará que tu metabolismo funcione mucho mejor, y más rápido!

Un desayuno energético ideal está compuesto por tres grupos de alimentos: cereales y pan, frutas y lácteos. Su combinación te aportará los tres nutrientes que necesitas para empezar bien el día, es decir, hidratos de carbono, vitaminas y calcio. La clave es tomarte tu tiempo para desayunar, ya que es una de las comidas más importantes, en concreto representa el 20-25% de las calorías que debes tomar al día.

Desayuno energético

  • Fruta: la manzana y la naranja son las primeras frutas que debes incorporar a tu primera comida del día. Como todas las frutas, tienen un porcentaje muy elevado de agua y, por tanto, ayudarán a limpiar tu cuerpo. Además, puedes tomártelas en zumos o mezcladas con yogur y cereales. Un consejo: te recomendamos que te tomes la fruta siempre primero, en ayunas, para que así se digiera más fácilmente, y no sumes calorías!
  • Pan: empezar el día con este manjar es obligatorio! Actúa como una inyección de hidratos de carbono para tu cuerpo, y lo eliminarás antes de que llegue la noche. Puedes tomarte un clásico con mantequilla y mermelada, o siguiendo la tradición mediterránea: con aceite de oliva, que te dará omega 3. En todo caso, puedes ir variando el tipo de pan, como integral o de pipa, e ir añadiendo diferentes acompañantes como el jamón serrano o de york, incluso pavo.
  • Cereales y galletas: como pertenecen al mismo equipo que el pan, podrás intercambiarlos como quieras y hacer tu desayuno lo más variado posible. Si eres de los que huye de la leche, puedes tomarte los cereales solos o con yogur! Tanto galletas como cereales te ayudarán a regular tu flora intestinal y arrastrarán todos los elementos que tu organismo necesita eliminar.
  • Leche: quien dice leche, dice yogures, queso, cuajada o leche de quinoa, para los intolerantes a la lactosa. Aquí es donde entra el café para los mayores y el Cola Cao o Nesquik para los peques, un indispensable para que el cuerpo reciba su dosis de calcio diario. Si estás resfriado, es recomendable que optes por los derivados lácteos, ya que la leche ayuda a crear mayor mucosidad.
  • Frutos secos:  son de los desayunos menos habituales, pero muy saludables si los tomas con moderación. Puedes tomarte un puñado de frutos secos para desayunar, unos 30 gramos como máximo. Puedes escoger nueces, almendras, cacahuetes… están muy buenos solos, aunque también los puedes mezclar con yogur. Recibirás una dosis extra de energía, proteínas y minerales.
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