cuidar piel despues sol

Cómo cuidar tu piel después del sol

Aunque agosto toca su fin, aún quedan verano y vacaciones por delante. Es un buen momento para recordar cómo puedes hidratar y reparar tu piel después del sol de los que ya has disfrutado en la playa o en la piscina, así como seguir cuidándola hasta el fin de la temporada de baño.cuidar piel despues sol

Mantener tu piel hidratada y protegida es fundamental para poder seguir disfrutando del sol sin complicaciones, además de asegurar su belleza durante todo el año. ¿Sabes cómo mantenerla a punto? Te damos algunos consejos para que tu piel luzca radiante y, por supuesto, sana.

  • Eliminar impurezas en la ducha. Lo primero que tienes que hacer después de tomar el sol es darte un baño y limpiar tu piel con un gel corporal de pH neutro o para pieles sensibles, para eliminar la sal del mar o el cloro de la piscina. Si quieres dar un paso más, añade a tu baño aceites esenciales, geniales para recuperar el tono de la piel y relajarla después del estrés que ha sufrido bajo el sol.
  • Exfolia y oxigena. Exfoliar tu piel es lo mejor que puedes hacer para reparar la acción dañina del sol, como las manchas, además de estimular la producción de colágeno y retirar las células muertas de tu piel, ayudándola a respirar. Puedes escoger entre cremas exfoliantes en seco o en forma de gel para usar en la ducha. Elige la más adecuada a tu tipo de piel (seca, grasa o mixta) y no abuses de ella: con un par de veces a la semana de aplicación, es suficiente.
  • Hidrata la piel. El uso de una buena crema o aceite hidratante después de tomar el sol es indispensable para garantizar su salud y belleza. La crema hidratante calma las irritaciones, repara los posibles daños y ayuda la piel a oxigenarse y descansar. Los efectos son prácticamente inmediatos y, al día siguiente, tu piel se habrá recuperado de una manera notable.
  • Usa mascarillas. Si tu piel necesita una nutrición profunda porque es muy seca o ha sufrido mucho durante el verano, usa mascarillas de aceites nutritivos corporales, faciales, para el pelo, manos o pies. Aplicadas al rostro, son estupendas para corregir las pequeñas arrugas o líneas de expresión que haya podido marcar el sol. Es mejor que apliques la mascarilla durante la noche u otro momento de relax, pues debes mantenerla como mínimo unos 20 minutos sobre la piel.
  • Mantén el bronceado. Para alargar el bronceado de una manera saludable, utiliza cremas y bálsamos hidratantes y cremosos, pues cuanto más seca esté la piel, más rápido se pierde el moreno. Un truco: mezcla tu crema hidratante con un parte de crema autobronceadora, que te dará un tono más suave. Otra cosa que puedes hacer es añadir a tu baño una infusión con 4 bolsiltas de té negro en un litro de agua, que actúa como autobronceador natural.
  • No olvides el protector solar. Puede resultar muy evidente, tanto a que a veces olvidamos que es el mejor aliado para proteger nuestra piel. El mejor bronceado es aquel que se adquiere poco a poco, respetando el ritmo natural de nuestra piel y evitando las horas más peligrosas de exposición al sol, de 12 a 17 horas del día. Recuerda que nuestra piel tiene memoria y algunos daños son irreversibles.

Como ves son pasos muy sencillos que puedes llevar a cabo sin problemas: incluso disfrutarás cuidando tu piel si buscas un momento de relax. No obstante, si has sufrido quemaduras de cierta importancia, acude a tu dermatólogo y usa productos específicos, con alto contenido en vitaminas C y E. ¡Disfruta del sol con salud por muchos años!

 

 

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.