¿Sabías que se podían congelar estos frescos?

¿Este producto fresco se puede congelar? Seguro que te has hecho muchas veces esta pregunta a la hora de conservar verduras, frutas, huevos, marisco leche. Pues la buena noticia es que hay muchos frescos que sí puedes congelar sin que pierdan su sabor, aromas o beneficios.

Eso sí, no cualquier forma de congelar es válida. Te aconsejamos que, a la hora de refrigerar o congelar tus alimentos frescos, tengas en cuanta algunas indicaciones si quieres disfrutar de tus frescos con todas sus propiedades. Pincha en este enlace para conocer las claves para congelar y descongelar tus alimentos con seguridad.

Para ayudarte, te hacemos una lista de frescos que puedes congelar sin remordimientos para aprovecharlos mucho mejor ¡Descubre cuánto puedes ahorrar sacándole todo el partido a tu congelador!

Cómo congelar frescos

Jengibre y frutos rojos, algunos de los frescos que puedes congelar

  • Aguacate. Este producto está en la lista de los que sí se pueden congelar, especialmente si vas a usarlo para preparar guacamole, crema, salmorejo o algún batido. Puedes congelarlo pelado ya y cortado por la mitad sin el hueso, bien guardado en una bolsa con cierre hermético o conservar simplemente la carne machacada. Un truco: añade limón para evitar su oxidación.
  • Jengibre fresco. Normalmente, utilizamos una pequeña cantidad de jengibre para nuestras recetas, por ello, congelarlo para poder aprovecharlo en el futuro antes de que se eche a perder es una gran idea. Consérvalo en pequeñas porciones ya peladas para rallarlo directamente cuando lo necesites.
  • Setas y champiñones. Congela las setas o champiñones que no vayas a gastar. Cuando los vayas a usar, cocínalos al vapor entre 3-5 minutos para que mantengan su sabor. También puedes cocinarlos al vapor antes de congelarlos para que conserven mejor su sabor.
  • Calabacín y berenjena. Sí, puedes congelarlos, pero ya cocinados o, al menos, escaldados. Mucho mejor si lo cortas en dados o láminas. Si lo haces por raciones, te aseguras usar loss que vayas a necesitar cada vez y aprovecharlos mejor.
  • Calabaza. También puedes llevar al congelador, pero, antes, pélala y córtala en dados. Mejor si los colocas en una bandejita para que no se peguen entre ellos ¡También puedes congelarla en forma de puré o crema!

    Cómo descongelar los frescos

    Organiza el congelador

  • Frutas. Excepto los frutos rojos y los cítricos sin piel, que se pueden congelar crudos, el resto se tiene que congelar cocida o en puré, compota o con azúcar o almíbar.
  • Espinacas. Las espinacas, así como las acelgas y otras verduras de hoja verde se pueden congelar siempre y cuando estén hervidas o escaldadas al menos, ya que las hojas frescas se estropean durante la congelación.
  • Almejas y mejillones. Sí, también puedes congelarlos, pero cada uno a su manera. En el caso de las almejas, congélalas crudas y con su cáscara, muy bien lavadas. Aguantas hasta 3 meses. Los mejillones, en cambio, tienes que congelarlos ya cocinados y sin cáscara, al vapor o hervidos.
  • Huevos. Nunca se deben congelar con cáscara, pero sí batidos (lo más recomendable) o sin cáscara, con las yemas y las claras juntas o separadas en recipientes herméticos, de cristal preferentemente.
  • Patatas. Crudas no toleran bien el proceso de congelación, pero sí puedes aprovecharlas si las congelas en puré o a medio cocinar.
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